Los estafadores que actúan como impostores intentan persuadirle para que envíe dinero o comparta información de su cuenta, haciéndose pasar por personas conocidas o de confianza, como empleados gubernamentales. Algunas personas, en particular adultos de la tercera edad, han recibido llamadas telefónicas o videollamadas de individuos que utilizan los nombres de empleados de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB).
La CFPB NO se comunica con las personas para solicitar el pago de tarifas o impuestos relacionados con demandas colectivas o loterías. Asimismo, no requerimos que nos proporcione información personal para poder cobrar un cheque que le hayamos enviado.
Los estafadores pueden hacerse pasar por autoridades y amenazar con consecuencias legales si no se realiza un pago, o bien, pueden fingir representar a organizaciones benéficas que solicitan donaciones. Otros mensajes fraudulentos pueden parecer provenientes de bancos u otras entidades, alegando la existencia de hackeos, actividades fraudulentas u otros problemas, con el fin de obtener información personal o detalles de su cuenta.